Una tienda de ropa para perro hacía todo bien.
Buen producto. Buena marca. Gente que la buscaba en Google.
Y aun así, de cada 200 personas que entraban, compraba una.
El reflejo habitual es pedir más visitas. El problema estaba en lo que pasaba después de que llegaban.
En menos de 3 meses, su conversión pasó de 0.5% a 1.4%. Las ventas crecieron 200%, sin gastar un peso en publicidad. Llegaron desde Google, Google Shopping y asistentes de IA.
No trajo más gente. Dejó de perderla.
Sube tu tasa de conversión →



Posiciónate en Google →
Aparece en ChatGPT y Gemini →
Sube tu tasa de conversión →
Mejora la experiencia de compra →